ATRACTIVOS

De los vestigios arquitectónicos en las alturas de Bendezaña a la iglesia matriz del pueblo

Caserón: restos arqueológicos


Los restos arqueológicos de la ciudadela de Caserón demuestran la destreza y virilidad de las antiguas culturas que dominaron las montañas yauyinas, donde construyeron edificaciones de arcilla y piedra pulida, que se mantienen de pie. En la zona se han encontrado también cerámicos utilitarios y otros utensilios. Se parte del pueblo de Quinocay hasta alcanzar el anexo de Santa Cruz de Bendezaña a 10 km de distancia y desde este punto, continuar unos 500 metros hacia la izquierda donde podrá apreciar estructuras de piedra y arcilla que entonces fungía de cerco perimétrico de la entrada a la ciudadela.


Si bien falta profundizar en los estudios de Caserón, las historias orales que han llegado hasta nuestros días inciden de una fortificación incaica usada de mirador o punto de observación donde se avista los valles del pueblo de Omas, Tamara, Pilas y así, divisar en varios kilómetros a la redonda a los posibles enemigos.
Asimismo la ciudadela de Caserón serviría como lugar de vivienda y descanso en cortos periodos. No se descarta la existencia de un reducido destacamento militar que asistiera a las comunidades próximas donde haya sublevación.
En la actualidad se continúa con un trabajo de mantenimiento siendo que por siglos ha ido siendo cubierto de la maleza. Desde el punto más alto de Caserón se puede apreciar como el sol graba un óleo sangriento cerca a las nubes cada vez que se oculta y ver el nacimiento del astro cada mañana.


 

Iglesia de Quinocay


La comunidad conserva un fervor heredado durante generaciones que ha permitido mantener intacta la Iglesia Matriz de Quinocay. Desde el punto de vista católico - jerárquico, el templo pertenece a la Prelatura de Yauyos.


Los devotos los meses de junio, octubre y diciembre asisten a las misas y a las diversas festividades programadas que celebran a "San Pedro", a la "Virgen del Rosario" y a la "Virgen de la Inmaculada Concepción".
En el interior del recinto se hayan resguardado los santos esculpidos en arcilla, imágenes sagradas dibujadas en las paredes y las ofrendas florales cuidados por los vecinos.